El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Agua en Agosto quita aceite, pan y mosto.
El joven armado y el viejo arrugado.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
El amor no quiere consejo.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Al tiempo del higo, no hay amigo.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Bueno está lo bueno.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Quien más tiene, menos suelta.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Hazte responsable de tus actos.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El que mucho abarca, poco acaba.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Cada día trae su propio afán.
Hasta los animales se fastidian.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
A dos palabras tres porradas.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
El hombre propone y Dios dispone.
Bodas en Mayo, males las llamo.
A cabrón, cabrón y medio.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Carta echada, no puede ser retirada.