Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
La muerte hace reflexionar.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Fray Modesto nunca fue prior.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Al acebuche no hay quien le luche.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Hablar poquito, y mear clarito.
Va como honda que lleva el diablo.
Del amor al odio, solo hay un paso.
La necesidad hace parir hijos machos.
Haber de todo, como en botica.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
No hay que conejear sin perros.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Riqueza vieja es la nobleza.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Cabra coja, no tenga fiesta.
El que tiene boca, se equivoca.
La lengua unta y el diente pincha
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Pan ajeno, caro cuesta.
La virtud es de poco sueño.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
El que presta, a pedir se atiene.
Mano de santo cura como por encanto.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Para un madrugador, uno que no duerma.