El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
Agua estancada, agua envenenada.
Da y ten, y harás bien.
Aire colado, a muchos ha matado.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Una abeja no hace colmena.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Zumo de limón, zumo de bendición.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A chico santo, gran vigilia.
Un hombre puede lo que sabe
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Nunca falta un borracho en una vela.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
El corazón engaña a los viejos.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
La barriga llena da poca pena.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Nadie da nada a cambio de nada.