La crianza es buena los trece meses del año
Nadie muere motón.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
La mano perezosa, pobre es.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Hasta ajustar, regatear.
Tal padre, tal hijo.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Ni cenamos ni se muere padre.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Los celos ciegan la razón.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Gastalo en la cocina y no en medicina.
Boca de verdades, cien enemistades.
Puerco no se rasca en javilla.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Año de hierba, año de mierda.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Lo fiado es pariente de lo dado.
De persona palabrera, nunca te creas.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Más vale callar que con borrico hablar.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Fiado se murió, mala paga lo mató.