Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Lo poco, nunca dio mucho.
El más avisado cae.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Échate este trompo a la uña.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Te casaste, te entera.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
No dar pie con bola.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
El que no tiene hijos los mata a palos.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Un espejo no sabe ser embustero.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Meter aguja y sacar reja.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Llagas viejas, tarde sanan.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
La crianza aleja la labranza.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Burla pesada, en veras acaba.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
El que no tranza no avanza.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
A la vejez, dinero y mujer.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.