Miren quién habló, que la casa honró.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Un yerro, padre es de ciento.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
A buey viejo, pasto tierno.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
A la virtud, menester hace espaldas.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
El que no mira, suspira.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Tal para cual, Pedro para Juan.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Hablando mal y pronto.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Cabra manca, a otra daña.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
El que mucho ofrece, poco da.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Guardado el dinero, no pone huevos.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Hombre casado, burro domado.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12