Juez mal informado, fallo desacertado.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Hijo descalostrado, medio criado.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Quien no tiene, perder no puede.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Zapatero a tus zapatos.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Ganar, poco vale sin guardar.
Hasta la belleza cansa.
El que no anda, no tropieza.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Obra hecha, dinero espera.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Contra gustos, no hay disgustos.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Mucho apretar, listo aflojar.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Culo sentado, hace mal mandando.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
A caballo que se empaca, dale estaca.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Juez cabañero, derecho como sendero.