El que asno nace, asno se queda.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Quien no valora la vida, no se la merece.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Entre más viejo más pendejo.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Cada mozo lancee su toro.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El que su nariz acorta, su cara afea.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Entendido y anotado.
Molino cerrado, contento el asno.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
La ignorancia es muy atrevida.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
A cada necio agrada su porrada.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
La suerte está echada.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.