Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Lavarse las manos, como Pilatos.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Ganado suelto bien retoza.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Amor sin plata, no dura.
De esta agua no beberé.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Más se mira al dador que a la dádiva.
No existen desgracias razonables
Más ordinario que una monja en guayos.
De hoy a mañana se cae una casa.
Apaga la luz, Mañosón!
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
El mal de tonto, no tiene cura.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Visitas, pocas y corticas.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.