El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
El que la deba, que la pague.
Haz el mal y guárdate.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El hijo de erizo con púas nace.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Llevar más palos que el burro de un yesero.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Hambre matada, comida acabada.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Date buena vida, temerás más la caída.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.