Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
No te metas donde salir no puedas.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Obra acabada, a dios agrada.
De lo que no sabes, no hables.
Sin virtud poco vale la salud.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Sin dudar, no hay acertar.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Quien te quiere, no te hiere.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Una obra acabada, otra empezada.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.