No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
La necesidad carece de ley.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
No hay caldo que no se enfríe.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Viento del solano, agua en la mano.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
No es buen mosto el cocido en Agosto.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
La mentira sale por la punta de la nariz.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
A braga rota, compañón sano.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
La letra mata, su sentido sana.
A como come el mulo, caga el culo.
Por el interés te quiero Andrés.
Libro cerrado no saca letrado.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Puerta de villa, puerta de vida.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Agua al higo, que ha llovido.