La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
El que siembra, cosecha.
Como el espigar es el allegar.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Del trabajo nace el descansar.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
La mujer buena, inapreciable prenda.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
A la mal casada, miradla a la cara.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Un juego de cartas se juega con dinero
Casa de Dios, casa de tos.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
A gato viejo, rata tierna.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
La viña y el potro, criélos otro.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Esto huele a cuerno quemado.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Por San Martín, trompos al camino.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
De donde no hay no se puede sacar.
Una hora de contento, vale por ciento.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Salir del fuego para caer a las brasas.