Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Todo salto tiene riesgo.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
No hay caldo que no se enfríe.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Libro cerrado no saca letrado.
No es buen mosto el cocido en Agosto.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
De comerciar a robar, poco va.
La letra mata, su sentido sana.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
A como come el mulo, caga el culo.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Por el interés te quiero Andrés.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.