Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Baños, hasta los cuarenta años.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Del lobo un pelo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Sin un duro, no ha futuro.
Hasta lo que no come le hace daño.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Al son que me tocan bailo.
Dios los cría y el diablo los junta.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
A gran prisa, gran vagar.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Quien canta, su mal eta.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Ni para carga ni para silla.
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
O la bebes o la derramas.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Niños y viejos, todos son parejos.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.