Poca hiel hace amarga mucha miel.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Me doblo pero no me quiebro.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
No hay ladrón sin encubridor.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Todos los extremos son malos.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Yo te hice y tú me enseñas.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Meterse en la boca del lobo.
Cuentas claras conservan amistades.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Según serás, así merecerás.
Ponerse la tapa en la cabeza
La alegría en el alma sana se cría.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Cada uno es maestro en su oficio.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Bueno de asar, duro de pelar.