Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Creer a pie juntillas.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
A mala leña un buen brazado.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
La buena vaina no hace buena la espada.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
La pisada del amo, el mejor abono.
Más vale prevenir que curar.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
La condición hace al ladrón.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
La contemplación del vicio es vicio.
Al saber lo llaman suerte.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
No calientes horno para que cueza otro.
El placer es víspera del pesar.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Toda desgracia es una lección.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
A barba muerta, obligación cubierta.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Hacer un hueco para tapar otro.
Matar dos pájaros de un tiro.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Mal me huele, quien mucho huele.
De dos males, elige el menor.
Por San Antón, la gallina pon.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
El hombre es un animal de costumbre.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
El tiempo vuela, que se las pela.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Está mal pelado el chancho.