El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Muchos pocos hacen un mucho.
La soledad no trae felicidad.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Agua fina saca la espina.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Se llena antes el ojo que el papo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
El borriquito delante, para que no se espante.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Ave que vuela, a la cazuela.
El que tiene es el que pierde.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Al loco y al toro, dale corro.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Can que mucho lame, saca sangre.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Bicho malo nunca muere.
El cobarde vive, el valiente muere.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Ocurre en las mejores familias.
Todo necio confunde valor y precio.