La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Pon y te llamaran gallina.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Andar con pies de plomo.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Malo es cojear delante de un cojo.
Asna y pollino no llegan al molino.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Buena mula, mala bestia.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
El que algo quiere, algo le cuesta.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Es demasiado necio para ser loco.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Criticar es más fácil que imitar.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
La envidia es carcoma de los huesos.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Indio con puro, ladrón seguro.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Más fácil es ganar que conservar.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Casa en canto, y viña en pago.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.