El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Del precipitar nace el arrepentir.
La fantasía es necesariamente inútil
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Bailar con la más fea.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Hay que hacer de tripas corazones.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Dar es corazón, pedir es dolor
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
El interés dueño del mundo es.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Llegar y besar el santo.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Bien convida, quien prestó bebe.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Pájaro que huye, no hace daño.
Hacer del san benito gala.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Es tonto, pero se mete en casa.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Antes de criticar, mírate la cola.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Rectificar es de sabios.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Duro de cocer, duro de comer.
A burra nueva, cincha amarilla.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.