Harto ayuna quien mal come.
No hay mal que por bien no venga.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
El enano ve gigantes por todas partes.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Ponerse la tapa en la cabeza
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Comer en bodegón y joder en putería.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Suegra y sin dinero, al brasero.
De buena casa, buena brasa.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
La fantasía es la loca de la casa
Del ahorro viene la posesión.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Lo bien hecho bien parece.
Marido, comprad vino; que no lino.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Ingratos hacen recatados.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Palabras de santo, uñas de gato.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
No es lo mismo parir que criar.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
El hablar mismo idioma.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
No es bueno huir en zancos.
Va para atrás como el cangrejo.