El mandar no quiere par.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Ponerle el cascabel al gato.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Otro gallo le cantara.
La intención hace la acción
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Para atrás ni para coger impulso.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Hablando nos entendemos.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Agua de llena, noche de angulas.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Haciendo se aprende a hacer.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Quieres taparle el ojo al macho.
Renegad de viejo que no adivina.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
El que está en el lodo querría meter a otro.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Hablar bajo y obrar alto.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Allega, allegador, para buen derramador.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
El hambre aguza el ingenio.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
De casa del abad, comer y llevar.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Dando dando, palomita volando.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
En el pedir no hay engaño.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.