Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Una palabra deja caer una casa.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Hambre larga, no repara en salsas.
Callemos, que el sordo escucha.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Yerro es ir de caza sin perro.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Dar carne al lobo.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
El ojo del amo engorda el ganado.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Unos mueren para que otros hereden.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Quien miente, pronto se arrepiente.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Araña muerta, visita cierta.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Lo malo nunca es barato.
Más honor que honores.
Barbas mayores quitan menores.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
El que come y no da, atragantado morirá.
A pan ajeno, navaja propia.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Cada cual mire por su cuchar.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.