La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
En buena casa, mal inquilino.
A traidor, traidor y medio.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Dos no discuten si uno no quiere.
Hacer una cosa en un avemaría.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Casa sin moradores, nido de ratones.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Todas las horas hieren. La última mata.
Indios y burros, todos son unos.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El mundo es de los audaces.
De perdidas al río.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
A ruin, ruin y medio.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Las sueños, sueños son.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
En Noviembre, mata tus cerdos.
El ceremonial es el humo de la amistad
Un clavo saca a otro clavo.
No sufras por calenturas ajenas.
El que apura su vida, apura su muerte.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Libros cerrados, no hacen letrados.