El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Perro ladrador, poco mordedor.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Cada altar tiene su cruz.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
El que a feo ama, bonito lo ve.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El uso hace al maestro.
Ese no es santo de mi devoción.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Los vicios no necesitan maestro.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
A fullería, cordobesías.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Hay ayudas que son lavativas.
El que mucho abarca, poco acaba.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Cada día olla, amarga el caldo.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.