La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Guardado el dinero, no pone huevos.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
No falta de que reirse.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Agua corriente, agua inocente.
La vida es un deber a cumplir
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Los hijos heredan las culpas de los padres
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Haz favores y te los pagarán a coces.
El que llora su mal, no lo remedia
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El que ríe el último, ríe mejor.
Siempre habla quien menos puede.
Unos tanto y otros tan poco.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Hay más santos que nichos.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Barba roja, mucho viento porta.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
A bien obrar, bien pagar.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Estoy en un callejón sin salida.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Hace más la raposa que la curiosa.
Buscarle cinco pies al gato.
A Dios rogando y con el mazo dando.