Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Quien ama, teme.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
El muerto y el ausente, no son gente.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
No te metas en querellas ajenas.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Amistad que murió, nunca renació.
Las armas las cargan el diablo.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Casa de mantener, castillo de defender.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
A la hija casada sálennos yernos.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Los pesares envenenan la sangre.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Mejor una buena separación que una falsa amistad