Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Cazador y cazado confían en Dios.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Buen amigo es el dinero.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Ingratos hacen recatados.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Necios y gatos son desconfiados.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Reyes y mujeres no agradecen.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Lo que no nos une, nos mata.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
De los celos, se engendran los cuernos.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Idos y muertos, olvidados presto.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
La muerte y el amor, enamorados son.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Además de cornudos, apaleados.