A padre avaro, hijo pródigo.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Por San Martín, trompos al camino.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Leña verde no ahuma, pero ennegrece.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Hacerle a uno la pascua.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
En Junio hoz en puño.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
El que más puede, más aprieta.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
El que se escusa, se acusa.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
El que tiene capa, escapa.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Ser el último orejón del tarro.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
No somos ríos, para no volver atrás.
Los justos pagan por pecadores.
Bicho malo nunca muere.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
La alegría da miedo
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Hombría y machismo, no son lo mismo.