Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Madre piadosa cría hija miedosa.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
No des consejo a quien no te lo pide.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Como es el pago, así es el trabajo.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Cuentas claras, amistades largas.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Hablar bajo y obrar alto.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Amor de niña, agua en cestillla.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
A fullería, cordobesías.
Fía mucho, más no a muchos.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Hable el sabio y escuche el discreto.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
El primer deber del amor es escuchar.
El que da, recibe.
Nunca para el bien es tarde.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Para sabio Salomón.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Unos mueren para que otros hereden.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Buen oficio es no tener ninguno.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
La virtud es de poco sueño.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.