A nuevos tiempos, nuevos usos.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Probando es como se guisa.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Del viejo el consejo.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Casa ordenada, casa salvada.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El hablar bien, poco cuesta.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
El saber no ocupa lugar, pero sí espacio en disco.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
A buen amo, mejor criado.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Hacer la plancha.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Amar y saber, todo no puede ser.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Te enseño a nadar y ahora me ahogas.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Lo escrito, escrito esta.
La obligación es primero que la devoción.
Dame dineros y no consejos.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
De todas maneras, aguaderas.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Ve tu camino para no tropezar.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.