Hay que creer, rajar o desastillar.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Nadie se hace rico dando.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
El hablar mismo idioma.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Todo tiene un fin.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Nobleza obliga.
Hijos casados, trabajo doble.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Primero la obligación y luego la devoción.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
La necesidad hace parir hijos machos.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
A quien dan, no escoge.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Siempre ayuda la verdad.
La caridad empieza por casa.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Hay que dar el todo por el todo.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Cada cual mire por su cuchar.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Cada necio quiere dar su consejo.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Justicia y no por mi casa.