Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Madre es la que cría, no la que pare.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Cambiar de opinión es de sabios.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
De necios es huir de consejos.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Ignorante y burro, todo es uno.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Llenarle la cuenca a alguien.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El ignorante es poco tolerante.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Cada cual a lo suyo.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Para prosperar, vender y comprar.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Hablara yo para mañana.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
El que es sabio nunca enceguece.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Obras vea yo; palabras, no.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
Actividad cría prosperidad.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Ver y no tocar, se llama respetar.