Haber de todo, como en botica.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Ni vive, ni deja vivir.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Agua corriente, no daña el diente.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
El que es pendejo ni de dios goza.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
La flor no se conserva roja cien días.
Lo barato, sale caro.
El que manda, manda.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
El que paga manda y el que no se aguanta.
En la casa del cura siempre hay hartura.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Después de un gustazo, un trancazo.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
El buen vino, de sí propio es padrino.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Además de cornudos, apaleados.
Dios los cría y el diablo los junta.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Codicia mala a Dios no engaña.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.