Después de comer, ni vino, ni mujer.
De diestro a diestro, el más presto.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Quien tiene candela, jamás se congela.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Tierra de roza y coño de moza.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Magra olla y gordo testamento.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Demasiado pedo para la mula.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
De tal árbol tal madera.
Amor de asno, coz y bocado.
El hombre apercibido medio combatido.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La morena, de azul llena.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Dame pan y dime tonto.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Mas mata la duda que el desengaño.
En abril, va la vieja a veril.
Faldas largas, algo ocultan.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La crianza es buena los trece meses del año
Donde hay confianza, da asco.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Casado por amores, casado con dolores.
Sin un duro, no ha futuro.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Cada gusto cuesta un susto.