Al mal tiempo, buena cara.
Barájamela más despacio.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Para sabio Salomón.
Juego de manos, rompedero de ano.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Al desdén con el desdén.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
A la hija muda, su madre la entiende.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Como pecas, pagas.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Reyes y mujeres no agradecen.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
El que presta, a pedir se atiene.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Del necio, a veces, buen consejo.
Andar con pies de plomo.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Amigo lejos, amigo muerto.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.