Casa, viña y potro, hágalo otro.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Difama, que algo queda.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Andarse por las ramas.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Bueno de asar, duro de pelar.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Agrada y te agradarán.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Cosa muy querida, presto perdida.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Cuenta errada, sea enmendada.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Más se junta pidiendo que dando.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Cual andamos, tal medramos.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Año tuero, vaca y muerto.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
La diligencia es la madre de la buena forma.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Palabra de boca, piedra de honda.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
El tiempo todo lo cura
Hasta que el cuerpo aguante.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
El que mal se maneja, despacio padece.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.