Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
La mujer rogada y la olla reposada.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Amor con casada, solo de pasada.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
El maestro sabe lo que hace.
Barco viejo, mal navega.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Dame dineros y no consejos.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Cambiar de opinión es de sabios.
A buen amigo buen abrigo.
Madre muerta, casa deshecha.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
A la par es negar y tarde dar.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El que las sabe, las tañe.
Llave puesta, puerta abierta.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.