A consejo ido, consejo venido.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
A cautela, cautela y media.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
A tal casa, tal aldaba.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Más vale bien amigada que mal casada.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
A cada paje, su ropaje.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Mucho apretar, listo aflojar.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.