Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Intimidades, solo en las mocedades.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Madre ardida hace la hija tollida.
Al higo por amigo
Cuando te den, da.
A buenas horas, mangas verdes
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
Por pedir, nada se pierde.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Antes de meter, prometer.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
A casa de tu tía, más no cada día.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Yernos y nueras, en las afueras.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
La reputación dura más que la vida.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Amor de amos, agua en cestos.
Mucho ojo, que la vista erro.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
El tiempo todo lo pone a prueba.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Pedir peras al olmo.