La noche para pensar, el día para obrar.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
La ley pareja no es dura.
Una buena dote es un lecho de espinos
Más ordinario que una monja en guayos.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
El que no agradece, no merece.
No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Quieres más o te guiso un huevo.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El que se casa, por todo pasa.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Dios castiga, pero no ha palo.
Araña muerta, visita cierta.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Cada uno se apaña según tiene maña.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
La ventura es paño que poco dura.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Decir bien y obrar mejor.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
El que primero se levanta primero se calza.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.