Estos son polvos de aquellos lodos.
Quien vale mucho hace mucho.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Cada medalla tiene dos caras.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Siempre habla quien menos puede.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
A Dios, lo mejor.
Hombre avisado, medio salvado
El dinero hace al hombre entero.
Bien reza, pero mal ofrece.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Lo que ha de ser, va siendo.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Cada maestrito tiene su librito.
Cada uno es maestro en su oficio.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
No es por el huevo, sino por el fuero.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Mal suena el Don sin el din.
La palabra emitida no puede recogerse.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Entre salud y dinero, salud primero.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
El lo que se pierde, se aprende.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Siempre hay un roto para un descosido.
El que no cae, resbala.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Buey viejo, surco nuevo.