A quien le dan pan que no coma.
Más vale pan duro que ninguno.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Cochino matado, invierno solucionado.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
A cada ollaza su coberteraza.
Nadie muere la víspera de su muerte.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
La necesidad tiene cara de hereje.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Por el becerro se amansa la vaca
El trabajo ennoblece.
Buena olla y mal testamento.
Boda mojada, novia afortunada.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Está en todo menos en misa.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
El sol de enero, poco duradero.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
El vino comerlo, y no beberlo.
Hombre osado, bien afortunado.