Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Madre hay una sola.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Lo que hace Dios es lo mejor.
Tal para cual, Pedro para Juan.
La barriga llena da poca pena.
Nos ha jodido mayo con no llover.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Dios tarda, pero no olvida.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Más obrar que hablar.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Quien siempre adula se quema las mangas
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Quien da para recibir no da nada
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Alegría amagada, candela apagada.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Quien da el consejo, da el tostón.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Bueno de asar, duro de pelar.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
La primavera la sangre altera.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El que no agradece, al diablo se parece.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
El que trabaja, no come paja