Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Deja la h de ayer para hoy.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Es más larga que la cuaresma.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Todos los santos tienen octava.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Palabra dada, palabra sagrada.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
De buen chaparrón, buen remojón.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
O faja o caja.
Ávila, santos y cantos.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Es más largo que un día sin pan.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
De casa del abad, comer y llevar.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Hoy no se fía, mañana sí.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Al que madruga, Dios le ayuda.
El que debe y paga, descansa.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Camino robado, al otro día, sin gente.
La vida es así, y el día es hoy.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
A misa, no se va con prisa.