Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El borracho fino, después del dulce, vino.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A cada pez le llega su vez.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Dinero llama a dinero.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Salmón de enero, para mí el primero.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Ahora adulador, mañana traidor.
Si no sobra es que falta.
Idos y muertos es lo mesmo.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Primero comer, que ser cristiano.
Regla y compás, cuanto más, más.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
No hay dos sin tres.
Más puede Dios que el diablo.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
En cada tiempo, su tiento.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
El arco iris brilla después de la tempestad.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Boca con boca se desboca.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Dar una fría y otra caliente.