Más ordinario que yogurt de yuca.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
A perro macho lo capan una sola vez
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
El casado casa quiere.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Gente de montaña, gente de maña.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Una palabra deja caer una casa.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Campo bien regado, campo preñado.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Cada oveja con su pareja.
A bien obrar, bien pagar.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Una y no más Santo Tomás.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Esta lloviendo sobremojado
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Blanco y mojado, sopas de leche.
A misa temprano nunca va el amo.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Año malo, panadera en todo cabo.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Buena mula, mala bestia.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
El santo ausente, vela no tiene.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
La fe mueve montañas.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Yegua cansada, prado halla.
A mal Cristo, mucha sangre.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
El buen paño dentro del arca se vende.