Mal mascado y bien remojado.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Del lobo un pelo.
El monte tiene ojo.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Hombres de noche, muñecos de día.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Toma y daca.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Nunca falta un borracho en una vela.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Buena ventura solo con otra dura.
La bonanza amenaza borrasca
El tiempo de Dios es perfecto.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Muerto, ¿quieres misa?.
A cena de vino, desayuno de agua.
El buen vino sin ramo se vende.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Tras cada pregón, azote.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Hasta la salud necesita descanso.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Faena acabada, faena pagada.
Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Llueve sobre mojado.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Cada año, calzones de paño.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Barba roja, mucho viento porta.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Visitas, pocas y corticas.
A ojo de buen cubero.