No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Bestia alegre, echada pace.
Días y ollas hacen grandes obras.
Abogacía, que una boga y otra cía.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Pase mayo, y pase pardo.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Dios castiga sin dar voces.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
¿De que vas, Santo Tomas?
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Araña de día, carta o alegría.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
A fin de año, remienda tu paño.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Los dioses ayudan al que trabaja
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Cara de beato y uñas de gato.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Es pan comido.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.