En mal de muerte no hay médico que acierte.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
El diente de la cabra menos come que daña.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Hacer el primo.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
A buen hambre, no hay pan duro.
Más ordinario que una vaca con pedal.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Tienes menos sesos que una piedra.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El flojo trabaja doble.
El que escucha su mal oye.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Sin precio no se han las mujeres.
El que algo teme, algo debe.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
A buen sueño, no hay cama dura.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Quien canta, su mal eta.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Los golpes hacen silencio.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Bragueta abierta pájaro muerto.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Favor publicado, favor deshonrado.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Al acebuche no hay quien le luche.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Cuervos vienen, carne huelen.